Así se viven los partidos de selección en Argentina
- 31 ago 2017
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Argentina es uno de los dos países latinoamericanos que mejor fútbol posee ¡Como no! si tiene a Messi, Dybala, Icardi, entre otros de primer nivel; además tuvo a Maradona y a Gabriel Batistuta, sólo por nombrar algunos.
Pero en el extranjero siempre se preguntan si los argentinos consumen tanto fútbol como lo producen. Hoy me atrevo a decir que no. Quizás no como en la época de Maradona durante el mundial de México ‘86 o la de Mario Kempes en el ‘78 cuando se disputó en este país la Copa del Mundo.
Actualmente, Argentina consume fútbol, sí, pero no tanto en los partidos de selección cómo tal vez sí lo hizo dos décadas atrás, que llevaban a la afición a un estado de locura capaz de vender hasta sus departamentos para pagar una entrada al estadio. Esa época ya se murió. Nuestra generación no la vivió.
Tanto es así que la mayoría de los jóvenes lo único que saben es atacar a su máxima estrella llamándola “pecho frío”. Ese tipo que ha llorado de frustración en la cancha en las tres últimas finales disputadas porque las cosas no le salieron como quería. Ese “pecho frío” que cambiaría todo por ganar un Mundial para conseguir la simpatía de millones de seguidores de su propio país.
Esa misma hinchada que los castiga cuando juegan en el Monumental: Abucheos, bancas vacías y críticas por doquier, así es como se vive el fútbol acá. Entre los jóvenes, raras veces se escucha hablar de fútbol. Tendría que ser muy aficionado para que lo haga. En cambio los adultos y los niños lo viven más de cerca. Los primeros, por la generación maradoniana y los últimos, por la ilusión de ser el próximo Messi.


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