Como salido de un sueño
- 10 sept 2017
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Cerca de las 18:30 pequeños grupos hacia el estadio azul de Avellaneda dirigían su caminar, cantaban y cantaban porque a su equipo iban a alentar. Apenas caía la noche en la Ciudad. Autos estacionados por doquier, escudos con los colores celeste y blanco se vendían en las esquinas de las calles aledañas al Cilindro. Grupos de policías custodiaban los portones de aquella cancha que, cercana a su rival principal, debían cuidar.
Como salido de un sueño: 4 a 1 fue el resultado de una noche lluviosa. Entre relámpagos y truenos, los goles en la tribuna no se dejaban de cantar. Aquel coro de gol opacaba en su totalidad el golpe de las gotas de la lluvia en el área popular.
Mientras La Academia se quedaba con el partido, a Temperley lo invadía la impotencia de no poder marcar: Golpes en la cabeza, patadas sin cesar no dejaron de realizar.
En los primeros 45 minutos todo parecía muy calmo, como si nadie cobraría ventaja de aquella joven y lluviosa oscuridad, sin embargo, en los últimos minutos del primer tiempo, Triverio tomó ventaja para Racing poniéndolo 1 a 0 en el marcador de aquella ruidosa cancha.
Más caía la lluvia, más cantaba la tribuna, cual cura a su adicción. Allá en la popular saltan, saltan sin cesar.
Otro gol Racing acaba de anotar. A estos no los paran más.
En el área de prensa todo parece normal. Hinchas casi no hay, relatores informan los cambios del rival. Hay uno que parece no disfrutar, pues la silla acaba de golpear.
A Temperley lo acaban de golear.


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