"La gente en Honduras piensa que yo vivo acá con lujos y ni carro tengo, ando en taxi”
- 30 sept 2017
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La entrevista estaba programada para las 11:30, debido al tráfico llegamos pasada la hora, nos disculpamos frente a nuestra entrevistada, la señora embajadora de Honduras: Ivonne Bonilla de Diaz, quien rápidamente dijo: “Ay juepuya es con cámara y todo, pensé que era una conversación solo con grabador”.
En seguida, en la sala comenzamos a instalar el equipo, ver el tema de la luz, donde estaría la embajadora y el pabellón que fue traído por ella misma desde su oficina a unos metros de aquel piso en la avenida Santa Fe.
Después de tantas prueba y error terminamos por acomodarnos, la embajadora en su silla al lado derecho, preocupada sobre los temas que le íbamos a tocar, dijo:
- “Esto es una conversación sencilla ¿no? ¿Cuántas preguntas son?" preguntó.
Con el equipo ya prendido y vista su preocupación, le ofrecimos echarle un vistazo a las preguntas:
-¿Cómo? ¡Ay no, mamita! sentémonos un minuto antes, replicó mientras solicitaba que se apagara la cámara.
- “Sí, por favor, yo siempre pido las preguntas con anterioridad, pero esta vez se me escapó”.

Lo que no es del todo cierto ya que desde hacía una semana el asesor de la Embajada me las solicitó dos veces y no las envié porque sabía que una cosa semejante ocurriría.
-“Ay no mamita, eso yo no te lo puedo contestar”, dijo irritada. Amablemente le pedí el papel. Fue en ese momento que me pidió apagar por completo todo el equipo que tanto nos costó acomodar en su sitio para la entrevista.

-“Solo apágalo un minuto en lo que lo hablamos vos y yo antes”, la cámara se apagó. No cómoda con esto, ya que la enfocaba a ella y hacía un pequeño sonido que la ponía cada vez más nerviosa, quiso cerciorarse, pues le dimos vuelta al objetivo hacía una ventana que daba a la calle; mientras su tono de voz crecía cada vez más, justificando la elección de las preguntas planteadas.
El grabador se había quedado en mi mano porque era lo más apropiado para el sonido, sin embargo, lo veía y preguntaba frecuentemente si estaba apagado: “Yo te puedo responder estas preguntas, pero en off the record (micrófono apagado)”. Lo cual hizo, molesta, irritada, salvaguardándose en Dios, situación que hace imposible llevar adelante en una entrevista en la que se pide información precisa.
Pasaban los minutos, con la situación más controlada, aclaró que su llegada como embajadora a este país ha sido pura y exclusivamente por sus 25 años como diplomática en Honduras y que su nombramiento no ha sido político. Además, insistió en que oportunidades de su hija en Taiwán han sido por haberla merecido, pues es una excelente estudiante, con las mejores calificaciones y promedios, que además, los gastos fueron por cuenta de sus padres (El Presidente y ella), quienes han trabajado arduamente para darle lo mejor. Debido a sus respuestas le hice ver lo importante que era salir a aclarar todo esto ante un país que cree todo lo que ve y escucha: “Es que yo no tengo nada que aclarar, solo le doy cuentas al padre celestial. La gente en Honduras piensa que yo vivo acá con lujos y ni carro tengo, ando en taxi”, espetó con indignación.
Además aclaró que el equipo para la renovación de los pasaportes a los hondureños acá en la Argentina no puede costearse debido a que se reciben solicitudes en cantidades ínfimas, comparadas con otros lugares o países en los que sí están justificados.

Consultada sobre las declaraciones de Manuel Zelaya en que Juan Orlando maneja los tres poderes, nos indicó a que sea él mismo el que conteste ya que ella no piensa declarar sobre el tema. Que su única misión es trabajar por el bien de Honduras, impulsar el turismo y la inversión argentina en Honduras.
Por lo que la entrevista ya no tenía ni pie ni sentido continuarla dada la negación de hacerlo en on the record (a micrófono abierto).
La situación no dejaba de ser tensa en aquella sala que, decorada con los dos pabellones y el retrato sonriente del presidente Juan Orlando Hernández a nuestra espalda, la invitó a callar.

(La señora embajadora a la izquierda y su secretaria)
A callar cuando el país pide respuestas de todo lo que se ha dicho, sobre todo en este momento de la candidatura a la reelección.


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